Jules Supervielle


Jules Supervielle et sa femme Pilar Saavedra à Punta del Este, Uruguay en 1907.


Jules Supervielle fue un escritor que nació el 16 de enero de 1884 en Montevideo pero que creció tanto en Uruguay como en Francia, donde sus padres habían decidido instalarse.

El destino quiso que este poeta perdiera a sus progenitores, quienes fallecieron víctimas de cólera, durante sus primeros años de vida. Su crianza estuvo entonces a cargo de su abuela y, tiempo después, fue adoptado por sus tíos, con quienes vivió en Uruguay, país donde el matrimonio había fundado un banco, y más tarde en París, donde Jules cursó sus estudios secundarios. 

En 1901, años después de haber comenzado a crear poemas en secreto, este autor franco-uruguayo que se licenció en Literatura y debió abandonar el servicio militar por su delicada salud, publicó sus primeros trabajos bajo el título de “Brumes du passé”. Sin embargo, su primera colección importante de poemas recién aparecería en 1922, con la publicación de “Débarcadères”

Entre medio de esos años, Supervielle contrajo matrimonio con Pilar Saavedra, la madre de sus seis hijos, se instaló en París y desarrolló numerosas tareas en el Ministerio de Defensa.

Al comenzar la Segunda Guerra Mundial, la tensión internacional, sus problemas de salud y las dificultades financieras provocaron que el escritor, que fue nombrado Officier de la Legion d`Honneur, se exiliara durante siete años en Uruguay, donde se dedicó a la traducción y brindó una serie de conferencias sobre literatura francesa. 

En 1946, tras haber sido nombrado corresponsal cultural para la delegación de Uruguay en París, el poeta regresa a Francia y publica, bajo el título de “Orphée”, sus primeros cuentos mitológicos. 

El 17 de mayo de 1960, el también creador de obras como “Boire à la source” y “Le Corps Tragique”, fallece en París y su cuerpo es enterrado en Oloron-Sainte-Marie, la ciudad que habían elegido sus padres para criarlo. 


Figures *

Je bats comme des cartes
Malgré moi des visages,
Et, tous, ils me sont chers.
Parfois l´un tombe à terre
Et j´ai beau le chercher
La carte a disparu.
Je n´en sais rien de plus.
C´était un beau visage
Pourtant, que j´aimais bien.
Je bats les autres cartes.
L´inquiet de ma chambre,
Je veux dire mon coeur,
Continue à brûler
Mais non pour cette carte,
Qu´une autre a remplacée:
C´est un nouveau visage,
Le jeu reste complet
Mais toujours mutilé.
C´est tout ce que je sais,
Nul n`en sait davantage.

* Poema publicado no livro Les Amis inconnus, de 1934. Já saíraanteriormente na Nouvelle Revue Française, n. 229, de outubro de 1932.


Rostos

   Tradução de Carlos Drummond de Andrade *

Baralho a contragosto
Como cartas os rostos,
E todos me são caros.
Às vezes algum tomba,
Inútil procurá-lo.
Desaparece a carta.
Nada sei a respeito.
Entretanto era um rosto
Que eu amava, e tão belo.
Baralho as outras cartas.
O inquieto do meu quarto,
Ou seja, o coração,
A arder continua,
Não já por essa carta,
Por outra em seu lugar.
É um novo semblante.
E o baralho, completo,
Mas sempre desfalcado.
Eis tudo quanto sei,
E ninguém sabe mais.

* A tradução foi retirada do livro "Poesia Traduzida", da Cosac Naify, que reúne os poemas traduzidos por Drummond.

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